La historia
El club
privado.
Tobacco Vanille evoca los salones de caballeros de antaño: tabaco dulce, especias y un fondo avainillado que abraza. Uno de los Tom Ford más amados y opulentos.
«Huele a dinero viejo y noches de invierno. Una bestia cálida y elegante.»
El tabaco abre rico y especiado; la vainilla y los frutos secos lo endulzan; la haba tonka lo deja cremoso y monumental. Para el frío, las noches y las ocasiones que importan.