La historia
Frescura
de altura.
Inspirado por un descenso en esquí por los Alpes suizos, Silver Mountain Water captura el aire frío y limpio de la montaña. Fresco sin ser cítrico, elegante sin esfuerzo.
«Huele a limpio, a caro y a recién llegado. Imposible que no guste.»
El té verde y la grosella le dan un toque afrutado y vivo; el almizcle lo deja pegado a la piel como una segunda piel impecable. El perfume del que siempre huele bien.