La historia
El ritual del
café árabe.
Khamrah fue uno de los grandes fenómenos virales de la perfumería árabe. Qahwa — «café» en árabe — es su versión más golosa: el mismo ADN especiado, ahora con un café cremoso al frente.
«Dulce sin empalagar. La gente se acerca a preguntar qué llevas puesto.»
Canela y café abren el telón; debajo, dátiles, praliné y vainilla envuelven la piel en una calidez de sobremesa. Hecho para el frío, las noches y los abrazos.