La historia
La firma
de la casa.
Lanzado en 2006, Black Orchid puso a Tom Ford en el mapa de la perfumería: oscuro, opulento y unisex, un oriental que no se parecía a nada. Sigue siendo su icono.
«Misterioso y carísimo. Entra a una sala y la sala lo nota.»
La trufa y la ciruela abren oscuras y jugosas; la orquídea y las especias lo vuelven sensual; el pachulí y la vainilla firman una estela nocturna. Lujo con lado oscuro.